Exigen acción urgente para garantizar entierro digno de Jaime Uribe, defensor de derechos Mapuche Williche, en cementerio ceremonial mapuche y evitar escalada de conflicto

Exigen acción urgente para garantizar entierro digno de Jaime Uribe, defensor de derechos Mapuche Williche, en cementerio ceremonial mapuche y evitar escalada de conflicto

Ciudad de México y Pilmaiquén, Chile, 15 de abril de 2026.– Organizaciones de derechos humanos y autoridades tradicionales del Pueblo Mapuche Williche denunciaron la negativa de permitir el entierro de Jaime Uribe Montiel, werken y defensor de los derechos humanos Mapuche Williche, en el cementerio ceremonial de Maihue-Carimallin, un espacio sagrado de uso ancestral en la cuenca del río Pilmaiquén.

Jaime Uribe Montiel falleció el pasado 11 de abril en un accidente automovilístico en el sur de Chile. Su familia y comunidad habían previsto su sepultura el 15 de abril conforme a las prácticas espirituales del pueblo Mapuche Williche, en el mismo cementerio donde descansan los ancestros del linaje de su pareja, la Machi Millaray Huichalaf.

Sin embargo, una agrupación que se presenta como “comunidad indígena de Maihue” ha impedido el acceso al cementerio, argumentando atribuciones para resguardar el patrimonio cultural. Esta decisión ha sido respaldada por autoridades regionales (Seremi) sin una verificación adecuada de su legalidad ni de  tradición y la práctica histórica y consuetudinaria , donde existen múltiples comunidades indígenas con derechos colectivos sobre estos espacios.

El cementerio de Maihue constituye un sitio sagrado de uso comunitario  protegido por la legislación chilena, que reconoce el derecho de los pueblos indígenas a ejercer prácticas culturales en cementerios y espacios ceremoniales. La negativa de permitir el entierro vulnera estos derechos, así como la dignidad humana y el derecho al pleno ejercicio de derechos culturales  de las comunidades Mapuche Williche.

El caso ocurre en un contexto de fragmentación comunitaria en la cuenca del río Pilmaiquén, vinculada a la intervención de la empresa Statkraft, promotora de proyectos hidroeléctricos en la zona. De acuerdo con información comunitaria, las comunidades que rechazan el entierro mantendrían  relaciones y recibirían recursos de dicha empresa, lo que ha profundizado tensiones internas y afectado el ejercicio colectivo de derechos culturales.

El Estado chileno ha sido omiso en garantizar los derechos culturales de las comunidades y en prevenir una posible escalada de conflicto. Autoridades regionales han señalado que no intervendrán, a pesar del riesgo para la integridad de las personas involucradas.

Desde 2023, organizaciones como ProDESC y la Iniciativa para la Justicia Transnacional (IJT) han acompañado a las comunidades del Aylla Rewe en acciones de responsabilidad corporativa frente a los proyectos de Statkraft, incluyendo una queja presentada ante el Punto Nacional de Contacto de la OCDE en Noruega.

De acuerdo con estándares internacionales, como las Directrices de la OCDE, las empresas tienen la responsabilidad de prevenir y mitigar impactos negativos en derechos humanos, incluso cuando éstos derivan de sus relaciones con terceros. En este caso, la cercanía y colaboración de Statkraft con comunidades que restringen el acceso al cementerio la coloca en una posición en la que debería evitar la vulneración de derechos.

Las organizaciones firmantes han solicitado la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que evalúe el riesgo y, en su caso, dicte medidas urgentes que garanticen el respeto a los derechos culturales del Pueblo Mapuche Williche y la dignidad de la familia de Jaime Uribe Montiel.

Asimismo, hicieron un llamado urgente al Estado chileno y a las comunidades que dialogan con la empresa a asumir su responsabilidad y actuar de manera inmediata para garantizar el acceso al cementerio ceremonial de Maihue, permitir la realización del entierro conforme a la tradición indígena y prevenir cualquier acto de confrontación entre comunidades.

Las organizaciones también convocan a la comunidad internacional, organismos de derechos humanos y actores clave a mantenerse atentos, pronunciarse y exigir el respeto a los derechos culturales del Pueblo Mapuche Williche. La garantía de un entierro digno no puede ser postergada ni condicionada: es una obligación inmediata y un mínimo de humanidad.