Wal-Mart viola los derechos humanos laborales de mujeres y menores trabajadores

Wal-Mart viola los derechos humanos laborales de mujeres y menores trabajadores

(25/noviembre/2009) “Padecen bajos salarios, maltratos y discriminación” revela estudio realizado en 8 entidades de la República mexicana

Wal-Mart de México viola los derechos laborales de miles de trabajadoras quienes laboran jornadas que superan los horarios establecidos por la Norma Mexicana, trabajan en condiciones de estrés por el mal trato de sus jefes, carecen de servicio y perciben salarios muy bajos.

 De acuerdo con el estudio “Lo barato sale caro: violaciones a los derechos humanos laborales en Wal-Mart México”, que realizó Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC) con el apoyo de las organizaciones Wal-Mart Watch y la Sociedad Mexicana Pro Derechos de la Mujer (Semillas), las trabajadoras perciben salarios muy bajos, por lo que el éxito de la trasnacional no se refleja en las condiciones de las mexicanas en ningún sentido.

Hoy, en conferencia de prensa, Shaila Toledo, investigadora de la asociación civil ProDESC señaló que las empleadas de la cadena minorista también padecen discriminación por su condición de género, puesto que las evidencias demuestran que ellas no son sujetas a ascensos laborales y son despedidas en caso de embarazo.

La empresa multinacional, que llegó a México en 1991 para abrir en sociedad con Grupo Cifra un Sam’s Club, percibe ganancias por ventas netas de más de 20 mil millones de dólares, como en 2006, en tanto que los salarios oscilan entre 2 mil 200 a 5 mil pesos mensuales, señala el estudio.

En la investigación, en la que fueron entrevistadas 247 trabajadoras de ocho estados de la República, en junio y julio de 2007, el 52 por ciento de ellas refirió que su salario es insuficiente para cubrir sus necesidades básicas.

Shaila Toledo, también integrante de la organización Comuda, en Atlixco, Puebla, comentó que las empleadas de Walmex, donde laboran alrededor de 135 mil personas, en 141 ciudades del país, rebasan el límite de 8 horas de jornada diaria sin que se les remunere el tiempo extra.

El libro documenta las condiciones de las empleadas y empleados y señala que aún cuando son frecuentes los accidentes, caídas y lesiones musculares por cargar productos pesados, las y los trabajadores no tienen servicio médico en su centro de trabajo.

El estudio se realizó en dos etapas: la primera en 2005 y 2006 para analizar las condiciones laborales de las y los adolescentes que trabajan como empacadores y la segunda que se orientó en investigar la situación laboral de las mujeres.

Las encuestas realizadas, revelaron que en las entrevistas para solicitar empleo en la empresa, trasnacional que ocupa a más de 500 mil trabajadoras en 13 países del mundo, 50 por ciento de las empleadas tuvo que responder si estaba embarazada y al 8 por ciento le solicitaron prueba de no gravidez.

Asimismo, el 2 por ciento de ellas, mencionó que conocían casos en los que las trabajadoras embarazadas habían sido despedidas bajo el argumento de que era lo mejor por razones de seguridad.

Al respecto, en la conferencia de prensa la feminista Martha Lamas, integrante del Consejo Directivo de Semillas, comentó que Wal-Mart tiene una larga historia de discriminación en contra de las mujeres, motivo por el que en Estados Unidos enfrenta una demanda colectiva, encabezada por empleadas de esa nación.

Vale señalar que en Estados Unidos 70 por ciento del personal es femenino, pero menos del 15 por ciento ocupan puestos ejecutivos, fenómeno que se repite en México, advirtió Lamas.

Pese al “maltrato” de la transnacional “no es fácil que las trabajadoras dejen su puesto por la necesidad del empleo”, lo que les propicia “un estrés mayor” ya que después de laborar alrededor de 10 horas siguen con la jornada en el hogar, en donde “el impacto se extiende a las familias que más que vivir están sobreviviendo”, señaló Shaila Toledo.

Sin la posibilidad de organizarse, además, pues de acuerdo con “Lo barato sale caro” los sindicatos “son blancos” y casi la totalidad de trabajadoras, el 98 por ciento desconoce si está o no sindicalizada.

De ahí que Valeria Scorza, coordinadora de ProDESC, refirió que harán llegar el estudio a las autoridades del trabajo.

EMPACADORES “VOLUNTARIOS”

En tanto, Alejandro Calvillo Unna, director de la organización El Poder del Consumidor, refirió que en el caso de las y los cerca de 75 mil adolescentes que laboran para Wal-Mart como “voluntarios” en el país, sin goce de sueldo, ahorran para la transnacional el 40 por ciento del tiempo que destinan para cada venta.

Es decir, explicó, que de no estar las y los empacadores la multinacional tendría que instalar más cajas en sus puntos de venta y personal, al que sí tendría que remunerar por su trabajo.

El estudio de ProDESC indica que las y los menores de edad, sobrepasan las jornadas de seis horas permitidas por la norma laboral mexicana, pues llegan a trabajar hasta 10 horas.

Además, las y los adolescentes tienen horarios y responsabilidades como el resto del personal de Wal-Mart, la diferencia es que no perciben un salario.

De igual modo, Calvillo Unna se refirió a las prácticas monopólicas y desleales de la empresa, al “acorralar” a los proveedores mexicanos a quienes les castigan los precios de sus mercancías.

Por todas estas razones, el director del Poder del Consumidor instó a las y los consumidores a no consumir en estas tiendas de autoservicio. El propósito: ejercer presión social contra la multinacional.

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